Jugar es indispensable

Los adultos damos un valor superior a lo intelectual en comparación a lo emocional y corporal. Jugar es considerado como una pérdida de tiempo, una distracción.

Presionamos a los niños para desarrollar rápidamente la dimensión cognitiva: matemáticas, escritura, lectura… Sin embargo, jugar es una actividad insustituible en el desarrollo, negar la oportunidad jugar, es negar a los niños el medio de decirse a sí mismos sus emociones.

Cuando el niño esta invadido por sus emociones y no las puede representar, menos aún va a acceder la dimensión cognitiva, la rechaza, por no sentirse preparado.

El niño esta disponible hacia el aprendizaje cuando:

  • ha lo logrado cierta seguridad emocional.
  • comunica sus emociones
  • Experimenta el juego simbólico
  • Disfruta construir y dibujar

Todos estos procesos están implicados en la acción de jugar.

José de Jesús Ochoa Tabares

Especialista en Práctica Psicomotriz Aucouturier